¿Qué sucede al arrancar un coche en frío? Posibles averías y vídeo de cámara térmica

Sales de casa, camino al trabajo y arrancas el coche, que lleva toda la noche parado a temperaturas muy bajas. ¿Te gustaría que te sacasen bruscamente de la cama y te pusieran a correr en una fría mañana invernal? A tu coche tampoco, y menos aún con frío intenso. Evita que tu coche sufra, y déjale entrar en calor antes de iniciar la marcha. Si no lo haces, acelerarás su desgaste mecánico, e incluso puedes provocar averías graves.
¿Qué sucede en tu coche con el frío?
Para empezar, al coche le costará más arrancar, empezando, por el esfuerzo extra que debe hacer toda la parte eléctrica del coche cuando la temperatura exterior es muy baja. Si tu coche es diésel, los calentadores del motor estarán sometidos a un esfuerzo extra. Con un frío muy intenso, no es mala idea dar al contacto dos o tres veces antes de arrancar el motor: los calentadores trabajarán más tiempo y permitirán un correcto inicio de la combustión. Si tu coche es gasolina, arranca directamente.
Una vez tengamos encendido nuestro motor, hemos de saber que el aceite - su sangre, la que le permite funcionar correctamente - se ha vuelto muy viscosa con el frío. Cuando un motor lleva varias horas parado, su aceite baja al cárter en su totalidad, situado en la parte inferior del motor. Lo que tenemos son varios litros de aceite, muy poco líquida, lejos de las partes que más lubricación necesitan. El aceite baña todos los componentes internos del motor, lubricando piezas de metal que se mueven a una enorme velocidad.
Con el frío, su capacidad de lubricación es inferior, por lo que si salimos dando zapatilla, revolucionando el motor, nada más arrancar el coche, estaremos causando un enorme desgaste al motor durante un breve espacio de tiempo. Esto acorta la vida útil del motor enormemente. Si los pistones y los segmentos no están correctamente lubricados, la fricción de metal contra metal puede ser desastrosa. Lo mismo ocurre con el turbocompresor, lubricado por el mismo aceite del motor. Un motor aguanta mucho sufrimiento, pero acumula desgaste con el tiempo.
¿Por qué íbamos a querer acortar su vida útil? Debemos dejar que el aceite del motor se caliente brevemente, que bañe adecuadamente todas las piezas del motor. Como mínimo, deberíamos dejar el motor medio minuto al ralentí, ya sea atmosférico o turbo, diésel o gasolina. Con un frío muy intenso, no le van mal uno o dos minutos al ralentí, para entrar en calor. Después ya podemos arrancar, y circular de forma suave durante los primeros minutos, sin someter al motor a una elevada carga. Quiere despertarse poco a poco, igual que tú, hasta alcanzar su temperatura de servicio.
No deberíamos "pisarle" hasta que el aceite adquiera una temperatura óptima de funcionamiento. Este consejo es aplicable a todas las estaciones del año y es uno de los pilares básicos del buen cuidado de un motor. Lo que no tiene sentido - además de ser contaminante y caro - es dejar el motor encendido durante cinco o diez minutos, calentándose. Se calienta mejor y se desgasta menos conduciendo con suavidad tras uno o dos minutos al ralentí, que dejándolo encendido durante 10 minutos por las mañanas.
Deja el motor al ralentí uno o dos minutos, para asegurarte que su lubricación es correcta antes de iniciar la marcha
Es importante también vigilar el nivel de refrigerante en invierno, para evitar que tu motor se congele
Una curiosidad: los bloques calentadores en Escandinavia
En Escandinavia durante las noches se pueden alcanzar temperaturas de 20 o 30 grados bajo cero. No hay anticongelante o aceite que lo soporte adecuadamente, por lo que para evitar problemas de arranque o un desgaste innecesario, conectan sus motores a la corriente. Como lo oyes, los coches se enchufan a una toma de corriente, y mediante resistencias eléctricas, calientan el bloque o el refrigerante del coche, manteniendo el motor a una temperatura adecuada durante la fría noche. Cero problemas para arrancar.
Citado de: Sergio ÁLVAREZ.
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